Rawson, el lugar donde crecí, donde reí y lloré. Rawson queda en la Patagonia argentina. Mis padres decidieron venir acá y no se arrepienten. Yo tampoco me arrepiento que hayan venido porque es el mejor lugar del mundo, me gusta mucho Rawson… pero es hora de dejarlo.
Acá tengo unos padres excelentes, dos hermanos que por fuera y por dentro son mucho mejores que yo, crecí en una casita hermosa, y tuve mucho espacio para correr y les aseguro que tuve mis mejores días acá. De nena, de adolescente. El mundo les sonríe a mis amigos y eso me hace feliz.
El otro dia encontré un video donde tenía tres o cuatro. Estaba con mi mamá en el patio jugando y ella me hablaba, sobre princesas y barbies, y dinosaurios también y me hizo pensar, que lindo fue ver ese video y esa inocencia. Y ahora entiendo que ella estuvo siempre conmigo cuando volteaba y me vio brillar y crecer. Ese lugar donde crecí, ese es mi hogar. Mi hogar es en Roselli, en Paraíso, en Playa unión. Mi papi es el más inteligente y ella es la más hermosa. Y Rawson también, me vio crecer y yo crecí con el. Me hizo conocer a mis amigos, y a gente que no quiero, y a gente que aprendí a querer. Estoy segura que si leen esto van a sentir algo parecido.
Después llego el colegio, fu, cuantos recuerdos del colegio… ahí conocí a valen, mi amiga incondicional y a Guido que es un cago de risa. En el colegio puedo decir que la pase MUY mal y la pasé MUY bien. Hicieron diferencias y semejanzas. Y por más que ahora piense “menos mal que terminé el colegio porque no la pasaba bien”, se que en el fondo lo voy a extrañar porque es mi lugar. Mi colegio, mi Rawson.
Lo más paradójico de todo es que mis mejores días fueron cuando era más chica. Cuando vivía a skate y aire puro. Claro que tenia amigos, los del barrio… se acuerdan? Paulo, Matías, Patito, Pía, Vero, Ari, Nico, y que me peleaba con los que ahora son mis compañeros de curso Jajaja. Vivíamos sobre ruedas, vivíamos jugando a las escondidas con Gianny, Ale y Tati, vivíamos acampando en el patio. Éramos chicos y amábamos ser chicos. Amábamos la naturaleza, amábamos el deporte y amábamos estar todos juntos. Mis hermanos y yo teníamos amigos en común pero nos peleábamos mucho. Pero tuve espacio para correr y expresarme.
Ahora de grande, no lo soy mucho, pero de un poquito más grande me doy cuenta de ciertas cosas, de que extraño jugar a las escondidas con ellos, recordar que ya somos grandes y tenemos responsabilidades, Paulo tiene una hijita, Tati un trabajo y algunos que se perdieron con el tiempo me hace querer volver a cuando éramos todos chiquitos e íbamos de la mano con los rollers y las patinetas. Que nos filmábamos haciendo trucos con el skate, de las tardes tomando chocolatada “fondo de chocolatada” mirando Magic Kids, que eran las doce de la noche y estábamos correteando cantando para mi.
Y todo esto no ocurrió en una gran ciudad, ocurrió en Rawson. ¿Se acuerdan de esto?, yo sí.
Y ahora que va siendo tiempo de dejar Rawson me voy felíz porque se que voy a volver, y que quizás mis hijos tengan la misma suerte que yo, y que tengan una infancia tan espectacular como la mía y la de ellos.
Antes de decir algo malo de Rawson, pensalo dos veces, porque naciste ahí, creciste ahí y te fuiste pero dejás todo. ¿De verdad lo vas a despreciar?....



No hay comentarios:
Publicar un comentario